APS: un desafío para todas y todos
Para revivir la APS hace falta analizar quienes son los actores políticos, económicos y sociales que por 30 años se han opuesto a Salud para todas y todos y APS, y han operado para generar en la práctica más inequidad. Hay muchas experiencias concretas que muestran que es posible revivir APS. En una mirada histórica, todos los logros y los sistemas, aún los más consolidados fueron consecuencia de las luchas y su sustentabilidad depende de la vigilancia y la movilización.
Hay que explicar a la sociedad y a los trabajadores de base el motivo por el que podemos recuperar el optimismo contando con herramientas concretas para torcer el rumbo; sumando, organizando, convenciendo, neutralizando y contraponiendo fuerzas. De esta forma, podremos decir que tenemos una estrategia, la atención primaria -que es estratégica- para concretar una equidad en la atención, pero también en la promoción y protección de los riesgos evitables y en la distribución del conocimiento y la capacidad de decidir. Así, construir un mundo con el derecho a la salud inscrito en una ciudadania global... es posible.
(Mario Rovere, 2007)
La visión de un compromiso
Los valores fundamentales de la justicia social y la equidad son la escencia de la visión de Salud para Todas y Todos, y de la Estrategia de Atención Primaria en Salud. Y esta visión y estrategia pueden en realidad ser una fuerza poderosa y un hilo conductor para alcanzar la equidad y la justicia social. Puede que la salud no sea todo, pero sin duda, sin ella habrá muy poco bienestar.
El liderazgo de Salud para Todas y Todos -local y globalmente- se inspira en una visión que no tolera las inequidades inaceptables de la vida, y que tiene fe en el potencial de las personas, en su habilidad inherente para desarrollar y tomar responsabilidad de su propio destino.
(Halfdan Mahler, 2007)
La lucha por al atención primaria de salud integral y por sistemas de salud locales de calidad, eficientes y sostenibles.
Reconocemos que las políticas neoliberales han determinado la caída de las inversiones en el sector de la salud pública, han promovido un número limitado de intervenciones técnicas mayoritariamente curativas elegidas fundamentalmente sobre la base de su costo-eficacia; que se han ignorado consideraciones ambientales; que se ha acelerado la migración de trabajadores de la salud del sector público al sector privado de los países más ricos; y que la proliferación del SIDA especialmete en África ha llevado al colapso de los servicios de salud pública en muchos países.
Hacemos una llamada a todas y todos a luchar por la libertad, la dignidad y la salud de los pueblos del mundo.

