Los informes de salud se suponen ser instrumentos para el conocimiento y monitoreo de la salud colectiva, la promoción y defensa de la vida.
Se presume entonces, que si dichos reportes se ajustaran a la realidad, deberían recoger en momentos como el actual, las evidencias de las profundas heridas y desigualdades que se han desatado en la situación de salud de los pueblos, y ayudarnos a comprender sus raíces.